Enfermera PKU en tiempos de COVID

Hoy compartimos con ustedes el testimonio de Ana María Pena, una enfermera PKU, española, que en sus propias palabras relata cómo ha sido trabajar en el sector sanitario es durante la pandemia. Una historia realmente única y que encontramos en el sitio Piensa Metabólico de la Federación Española de Enfermedades Metabólicas Hereditarias. Aquí les dejamos parte de su relato en https://metabolicos.es donde está su testimonio completo.

Hola, me llamo Ana María Pena Amor, tengo 37 años, este mes cumpliré 38, soy de un pueblo de A Coruña, en Galicia. Soy auxiliar de enfermería y trabajo en un hospital. Mi vida con PKU es normal, tomando mi dieta especial con productos de Asfega (Asociación Fenilcetonúrica de Galicia), comiendo verduras, algunas frutas, sé que alguna vez pues peco de algo, pero después siempre como productos de Asfega, galletas, chocolate, cereales, pastas, arroz, etc…

LLAMADA AL SERVICIO

Como dije anteriormente, trabajo como auxiliar de enfermería en un hospital; mi puesto vacante está en el quirófano del hospital Abente y Lago de A Coruña, pero hace un par de semanas, la cosa ha cambiado con el tema este del coronavirus y nos vino a hacer una visita el director de enfermería para contarnos como estaba la situación. En ese momento yo al igual que otras dos compañeras mías estábamos a la espera de que nos llamaran para movernos a otras plantas, ya que necesitaban personal para atender a gente con covid-19. Me llamaron para ir al CHUAC, a la última planta del complejo hospitalario en Urología, donde recibimos pacientes covid. Empecé a trabajar allí el 26 de marzo del 2020. Al principio estaba la planta vacía, estábamos preparando todo para recibir a los pacientes y que no faltara de nada en las habitaciones. Ese mismo día empezamos a recibirlos, los 6 primeros, unos positivos y otros sospechosos.

Empecé a dedicarme a esto porque había necesidad de personal y en Estado de Alarma no me podía negar. Pero tampoco iba a negarme, porque yo he nacido para cuidar a la gente necesitada, a los pacientes enfermos, muy enfermos, terminales, etc… Yo me he preparado para esta profesión que tanto amo y por ellos hago lo que haga falta para que recuperen su salud y puedan volver a sus hogares. Y porque es lo que he elegido y estoy contenta y feliz de ayudar al más necesitado.

 

Antes tenía un turno estresante, estaba siempre de turno fijo de mañanas y para mí, personalmente me resulta agotador. No me gustan nada los turnos fijos por varios motivos, uno porque siempre me tenía que levantar super temprano y no me gusta mucho madrugar y otra porque si tenía que ir al médico o a hacer alguna gestión en un banco o para otra cosa, no podía moverme del trabajo y tendría que pedir ese día. Ahora estando en esta planta, tengo turnos rotatorios de mañanas, tardes y noches y para mí me parece un turno más relajado, porque antes no dormía bien, pero ahora puedo dormir bien, descanso mejor que antes y estos turnos me gustan más. Por las mañanas suelen ser de mucho trabajo que por las tardes o noches… también depende de lo que surja en cada turno. Pero yo estoy bien, me encuentro bien en la planta.

EMOCIONES

Al principio de todo, cuando empecé en la planta, estaba perdida, estresada, ansiosa. Lo he pasado muy mal, porque días antes de entrar en esa planta estaba nerviosa también por la llamada para ir a la planta… Era una situación nueva para mí, algo nunca visto y tenía sentimientos de miedo, ansiedad, nerviosismo ante lo desconocido. El coronavirus no es como una simple gripe, es mucho peor que otras enfermedades, por el hecho de ser muy contagioso y del que nadie se libra. Es incluso peligroso porque nunca sabes si lo tienes contigo encima o no… Porque al principio no tienes síntomas, pero tienes al bicho encima. Y eso es algo muy importante a tener en cuenta. Que puedes estar enferma y no tener síntomas, ni darte cuenta de que lo tienes.

El día que empecé a tratar con los pacientes covid también lo he pasado fatal, porque estaba perdida, todas mis compañeras entraban en las habitaciones menos yo, era completamente incapaz de entrar en una habitación, era incapaz de marcar iniciativa para hacerlo. Pero al final entré con instrucciones de una compañera auxiliar, que sabía como teníamos que hacer para ponernos un epi o quitarlos. Y al día siguiente como estaba de noche, pues no tenía más remedio que entrar en las habitaciones. Al día siguiente me quedé más tranquila sabiendo lo que hacía, y teniendo en mente no equivocarme.

LA DIETA ESPECIAL

En cuanto a mi dieta en medio de la pandemia, no tengo ningún problema, llevo muy bien la dieta, tengo todo lo que necesito porque antes de confinarme en un apartamento alejada de mi familia, hice un pedido grande a ASFEGA y no me falta de nada… Solo que ayer he pedido más leche sanavi porque eso lo tomo bastante y sin ningún problema les di la nueva dirección, alguna instrucción y muy bien.

Últimamente me cuido, sí, para estar fuerte, para tener el sistema inmunitario más fuerte. Me estoy tomando unas ampollas de defensas naturales para reforzar las defensas del organismo que se llaman Bicomplex, sabe bien y yo ahora los estoy tomando dos veces al día, en cuanto empiece la otra caja de ampollas reduciré a una por día porque ya llevo muchas tomadas y las tomo para estar fuerte de defensas y que no me pille el bicho este, y si lo pillo pues sé que pronto se irá por tener las defensas reforzadas. Me cuido así porque ahora lo más importante de todo es tener las defensas muy fuertes.

Los dejamos invitados a leer este artículo completo en https://metabolicos.es/2020/04/enfermera-pku-en-tiempos-de-covid/ y dejarle a esta valiente enfermera mensajes de apoyo.